28/07/2020

“Las empresas de apps la levantan en pala mientras los repartidores nos morimos en la calle”

En el ciclo de entrevistas de Prensa Obrera, Elías, trabajador de Pedidos Ya!, habló del cuadro de precariedad y riesgos sanitarios y de la lucha que llevan adelante.
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Como parte del ciclo de entrevistas que venimos llevando adelante, Elías, trabajador de la aplicación Pedidos Ya! e integrante de la Agrupación de Trabajadores de Reparto (ATR), habló con el redactor y editor de Prensa Obrera Tomás Eps sobre la situación de precariedad de los repartidores y del creciente proceso de lucha que desarrollan, tanto a nivel local como internacional.

$55 por pedido, zonas liberadas y ausencia de condiciones de higiene

Elías, que reparte en la zona norte de la provincia de Buenos Aires, marcó que viven una fuerte inseguridad en su actividad, como resultado de las zonas liberadas por parte de la policía, sin que las empresas haga nada al respecto: “son zonas que no podes rechazar pedidos porque nos bloquean las cuentas. Estamos obligados a tomar todos los pedidos”. Elías ilustró esta situación narrando los dos intentos de robo que sufrió. Y marcó que las apps de reparto no tienen regulación de los locales que se loguean como vendedores, como tampoco de los usuarios, entonces pueden ser lugares que no existen y donde emboscan a los repartidores, con complicidad policial. Por $55 por entrega, los trabajadores deben arriesgarse. “Las empresas se preocupan más por los pedidos que por la salud del repartidor”, sentenció Elías.

 

Este es uno de los numerosísimos aspectos de precarización. El repartidor señaló que no les cubren los elementos de trabajo, como las motos o bicicletas y los costos para que funcionen, ni tampoco la comida para sobrevivir tantas horas en la calle. Consultado por cuántas eran estas, señaló que “para rascar un salario digno hay que laburar siete días por semana, entre 14 y 16 horas por día” (el equivalente a varios turnos, en el caso de PedidosYa!). Los $55 que cobran por pedido entregado están congelados hace dos años. Y en ese período también se incluyó un sistema de «ranking», que genera aún más presión sobre el repartidor.

Elías también explicó que fueron muy pocos los barbijos y el alcohol en gel que se dieron para estas largas jornadas, y que la exposición a la pandemia es total: «no nos dan ningún tipo de protocolo. Te dicen ‘cuídate’, ‘lávate las manos’, pero ¿dónde? No tenemos un lugar de higiene. Nos queda agarrar un jabón y lavarnos en la zanja. Prevenís el virus pero te agarras una infección”. En su caso, que es el de muchísimos repartidores, «a raíz de la pandemia tuve que reducir las horas laborales, porque vivo con personas de riesgo y no quiero traer el virus a mi casa». También se refirió en la entrevista a la enorme exposición de los «shoppers», que son quienes realizan compras en supermercados que luego retira un repartidor.

Los reclamos y el proyecto de Larreta

Elías enumeró los reclamos que están llevando adelante, entre ellos el de que haya ART a cargo de las empresas, ya que si se accidentan estas se responsabilizan. Desde que arrancó el aislamiento y empeoraron sus condiciones de trabajo, murieron siete trabajadores de reparto.

También reclaman la regulación del trabajo, ya que, como señaló el entrevistado, “se oculta la relación de dependencia bajo la figura del monotributo”.

Sobre el proyecto de ley que impulsa el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, señaló que “ni siquiera nos toma como trabajadores”. Y explicó que la reforma planteada por el jefe de gobierno establece que para trabajar en Caba, donde hay mayor demanda, hay que tener domicilio en Caba. «Eso afecta enormemente a los trabajadores de reparto que vivimos en provincia». También exige una vestimenta y un permiso, a cargo de trabajador. En síntesis, advirtió, “pone las cargas en los trabajadores y no en las empresas, que siguen haciendo lo que quieren”.

Elías además denunció que el gobierno nacional y el de Larreta tienen un frente único con los sindicatos, contra los repartidores. Y que el Frente de Todos critica la ley porque le cobra más comisiones a los comercios, pero no dice nada de los repartidores. Este proyecto lo están introduciendo también en Mendoza y Córdoba. “Se lo presenta como una regulación pero no hay ningún beneficio para nosotros. De hecho lo discuten de espaldas a los trabajadores de reparto”, marcó, denunciando que el proyecto no contempla ART, lugares de higiene ni mejoras salariales.

Más adelante, Elías explicó que el único proyecto que se presentó en el Congreso nacional, que tiene estado parlamentario y que está discutido con los trabajadores de reparto es el que elaboraron junto a la diputada del Frente de Izquierda-Unidad, Romina Del Plá, que contempla la regularización y un salario mínimo no atado a las horas de trabajo para llegar a fin de mes, establece que haya lugares de higiene y recoge los reclamos de las mujeres que trabajan en el rubro.

Empresas de apps millonarias, trabajadores que dejan la vida

El entrevistado habló del modo en que evolucionaron las formas de contrato, pasando los repartidores de estar en blanco hasta las modalidades de contratación actuales bajo la figura de monotributistas, entre otras, que impusieron las empresas al ritmo que crecían las apps. En el caso de PedidosYa!, que comenzó con un plantel mayoritariamente en blanco, la transición hacia la actual situación -donde casi todos son monotributistas- implicó 400 despidos sin justificación.

Sintetizando con claridad el panorama general, Elías señaló: “a nosotros las apps no nos aumentaron el pago por envío en dos años con un 120% de inflación, pero sí aumentaron a los comercios la comisión por pedido, a quienes le cobran una comisión muy alta. La levantan en pala mientras nosotros nos morimos en la calle.”

La organización de los trabajadores de reparto

Elías contó su experiencia de organización en la Agrupación de Trabajadores de Reparto y los paros internacionales que se vienen impulsando como medidas de lucha. “Lo que hacemos siempre en la agrupación es tener un debate con los trabajadores de reparto, repartimos volantes mano a mano, hacemos asambleas, charlamos cara a cara. Debatimos para que todos den su opinión de cómo seguir la lucha. Debatimos también que la publicidad de las empresas es que sos independiente, ‘tu propio jefe’ y nos damos cuenta de que no es así. Ocultan que sos trabajador, pagás monotributo, no podes rechazar pedidos, pase lo que pase siempre es nuestra culpa.”

Junto a ello, contó que con la profundización de la precariedad que generó el aislamiento obligatorio, arrancaron con las caravanas al Ministerio de Trabajo, que fueron sumando gente gracias a que fueron compañero por compañero teniendo un debate político. Después llegó el paro y la concentración del Obelisco, el 22 de abril, donde vieron la necesidad de armar una asamblea nacional que agrupe repartidores de todas las provincias para tomar una medida de lucha de conjunto, y se organizaron asambleas con repartidores de Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Mendoza.

Luego, llegó la extensión a otros países de Latinoamérica, que sufren los mismos problemas y se sumaron a los reclamos y también empezaron a movilizar, dándose ya tres paros internacionales. A mediados de julio, ATR armó un plenario internacional, con agrupaciones de Chile, México y Ecuador.

El rol de los sindicatos

Consultado por las organizaciones sindicales existentes, como la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y servicios (Asimm), Elías marcó que “en Argentina los sindicatos responden totalmente al gobierno nacional. Nunca se sumaron a ningún reclamo y cuando se trató el proyecto de Larreta, una patota fue directamente a apalear compañeros por el simple hecho de estar ahí, al grito de ‘nosotros somos el único sindicato’. Muestra la complicidad que tienen con que pase la ley. Fueron solamente a apalear. La policía les allanó el camino. Es un método que se repite: como hicieron hace 10 años con Mariano Ferreyra, cuando [patoteros de la Unión Ferroviaria] fueron a tirar tiros a los trabajadores que se querían organizar”.

Ya en oportunidades anteriores, los compañeros de ATR sufrieron amenazas por parte de estas patotas completamente extrañas a los intereses de los trabajadores. En la propia entrevista, sobre el final, una cuenta comenzó a enviar comentarios hostiles e insultos a Elías y también a Tomás, en un lenguaje patoteril que hace sospechar su conexión con la burocracia de Asimm.

Tomás preguntó por el planteo de la conformación de un nuevo sindicato, dando el ejemplo del que se formó en el subte a raíz de las entregadas sistemáticas de la UTA. Elías dijo que ATR impulsa el planteo, para tener un sindicato genuino de los trabajadores de reparto y defender lo auténtico del movimiento que se gestó. Y dio cuenta de que «hay compañeros que ven lo que hace Asimm y no quieren directamente un sindicato», y es por eso que desde ATR «explicamos cuál es el rol de un sindicato independiente”.

Elías también aclaró que los trabajadores de reparto rechazaron la propuesta de sindicalización planteada por ATE, porque quieren formar un sindicato desde la base: “no queremos relación con centrales que respondan al gobierno, queremos un sindicato independiente, que luche por los reclamos.”

Finalmente, hizo referencia a la inscripción de la agrupación ATR en la Coordinadora Sindical Clasista y el Plenario del Sindicalismo Combativo, y de su participación en las medidas de lucha frente al Ministerio de Trabajo junto con trabajadores de otros gremios, en oposición a una CGT que está completamente paralizada.

Así la entrevista, que contó entre su público a organizaciones de repartidores de otros países como Chile y Ecuador, reflejó no solo la superexplotación reinante en la actividad, sino también una lucha -y una conciencia- que crecen día a día y mes a mes.

 

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