09/08/2020

Octubre de 1917: el papel de Trotsky en la toma del cielo por asalto

Escenas de la vida de León Trotsky (V); a 80 años, la actualidad de la lucha por el socialismo
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Para Octubre, el gobierno provisional de Kerensky se veía fuertemente cuestionado. El fallido golpe encabezado por Kornilov en agosto había mostrado hasta donde había llegado Kerensky en el complot con los elementos de la burguesía, las potencias aliadas y los altos mandos del ejército para dar un golpe de mano contra los obreros y soldados revolucionarios. El golpe lo trató de dar Kornilov a expensas del propio co-conspirador Kerensky.

Entendiendo que la dictadura militar que se quería imponer era la destrucción de la organización del movimiento obrero y revolucionario, los bolcheviques, con sus líderes encarcelados y perseguidos por el gobierno provisional, jugaron todo su peso a la derrota del golpe. El movimiento obrero y las fuerzas revolucionarias actuando en concierto destruyeron el golpe en horas, mientras que Kerensky había quedado postrado en la impotencia.

Mientras los mencheviques y socialistas revolucionarios integraban un gobierno desprestigiado que quería volver a imponer la autoridad patronal y militar en un país sublevado, el Partido Bolchevique enfrentó la tentativa de Kornilov sin dar apoyo político al gobierno provisional.

Las masas habían transitado su experiencia en los acontecimientos convulsionados  y empezaban a acercarse cada vez más a los bolcheviques.Habiendo superado la cárcel, la persecución y las calumnias, empezaron un rápido ascenso político. En semanas pasaron a ser mayoría del Soviet de Petrogrado, luego del de Moscú y en otros centros de país.

Trotsky,  jefe militar de la revolución

La adhesión de la guarnición militar de la capital al soviet bolchevique empezó a transformarse en el centro de la lucha por el poder entre el gobierno provisional y los insurgentes. Bajo la excusa de la necesidad de trasladar las tropas a otros puntos del frente, se pretendía incluso entregar la capital a los alemanes para liquidar el principal centro del proletariado y el agrupamiento bolchevique de soldados y marinos y tratar de volver a instalar un clima defensista para proseguir la guerra. Los acalorados debates sobre la necesidad de tomar inmediatamente el poder, en los cuales Lenin, todavía en la clandestinidad, intimaba a la dirección bolchevique a avanzar, se daban con esta amenaza enorme de trasfondo.

El 16 de Octubre de 1917 tuvo lugar la creación del Comité Militar Revolucionario del Soviet de Petrogrado, con el principal objetivo de defender la capital ante la orden de retiro de las tropas y la necesidad de defender la capital. Más allá de esta realidad defensiva, se convirtió rápidamente en el centro de la pelea por el poder.  El CMR fue propuesto por los bolcheviques como respuesta a la orden del gobierno y fue presidido por Trotsky, nuevamente presidente del soviet de Petrogrado, como en 1905.

La intensa batalla política llevada  adelante por Lenin y  Trotsky al interior del Comité Central del Partido Bolchevique dio lugar a la votación de la preparación de la insurrección para el 20 de octubre como fecha de la acción contra el voto de Kamenev y Zinoviev.

La adhesión en asambleas públicas masivas de la guarnición militar y las asambleas obreras y la guardia roja formada por los obreros a la disciplina del CMR y la dirección bolchevique del Soviet, fue una compulsa por el poder, abierta y democrática, a la luz del día. Trotsky se destacó como orador, definiendo asamblea tras asamblea de obreros y soldados al planteo de poder obrero y a la disciplina del soviet. La forma concreta de tomar el poder, usando el terreno defensivo para definir los núcleos decisivos para el control de la capital lo habían tenido como principal arquitecto.

Para el 23 de octubre, se lleva adelante  el plan diseñado y Trotsky se colocaba entonces como el jefe del operativo. El 24 y el 25 de se ocupan del palacio Táuride, el banco nacional y los puntos estratégicos, como las oficinas de correo; la toma del Palacio de Invierno estaba en marcha. El derrocamiento del gobierno de Kerensky era un hecho. Fue la revolución más pacífica de la historia y fue una decisión tomada por las mayorías trabajadoras. Quienes querían mostrar un golpe de mano de una camarilla de conspiradores fueron desmentidos categóricamente por los hechos.

A las 14:35 del 25 de octubre, Trotsky abrió la sesión del Congreso de los Soviets y anunció desde la tribuna: “En nombre del CMR, declaro que el gobierno provisorio no existe más!”. En medio de su discurso, Lenin hizo su aparición; la sala se levantó y lo aplaudió estruendosamente. Los dos líderes bolcheviques estaban en la tribuna y Trotsky le cedió la palabra a Lenin, quien afirmó: “El Gobierno Provisional ha sido depuesto. El poder del Estado ha pasado a manos del Comité Militar Revolucionario, que es un órgano del Soviet de diputados obreros y soldados de Petrogrado y se encuentra al frente del proletariado y de la guarnición de la capital. Los objetivos por los que ha luchado el pueblo -la propuesta inmediata de una paz democrática, la supresión de la propiedad agraria de los terratenientes, el control obrero de la producción y la constitución de un Gobierno Soviético- están asegurados.»

La toma del poder fue refrendada por una entusiasta mayoría, que decidía constituir el gobierno obrero y campesino en Rusia. Cuando los partidos derrotados, que habían defendido el orden burgués, condenaron la insurrección en el congreso, Trotsky sentenció que los supuestos socialistas que no acompañaban la conquista del poder por los trabajadores estaban condenados “al basurero de la historia”. Lenin propondría en el mismo congreso, los primeros pasos prácticos del gobierno proletario, para hacer realidad los reclamos urgentes de la marea revolucionaria que se había adueñado del país.

Leer los episodios I, II, III y IV de esta serie.

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