09/08/2020

La Pampa: despidos arbitrarios en Ocasa y persecución a los trabajadores

La empresa de envíos cesanteó a tres empleados, entre ellos dos delegados sindicales.

Desde el mes de julio los trabajadores de Ocasa, empresa de soluciones logísticas y envío de paquetes, llevan adelante una lucha por la reincorporación de tres fleteros despedidos en el marco de la pandemia.

Tras el primer despido, comenzaron los reclamos; la empresa cesanteó entonces al delegado y subdelegado del sindicato de fleteros, en un intento de la empresa por presionar y disuadir a los trabajadores en lucha.

La empresa buscó encubrir este ataque con un comunicado en el que alega que el primer despido se habría dado por una irregularidad del trabajador en sus tareas, pero que respecto de los dos últimos “nada tienen que ver entonces con la supuesta pertenencia de los transportistas a un sindicato, cuya existencia desconocíamos” (Diario de La Pampa, 29/7). Cabe aclarar que en ninguno de los tres telegramas Ocasa detalló los motivos.

Persecución a los trabajadores

El delegado regional del Sindicato, Hugo Diaz Loto, recibió una denuncia penal por la protesta en la calle Ameghino, frente al deposito de OCASA (Plan B; 23/07). Días después de este hecho, la empresa emitió un comunicado, afirmando que “se han realizado sendas denuncias en instancias administrativas y judiciales”. El Ministerio de Trabajo de la Nación intervino en el conflicto, dictando la conciliación obligatoria, sin brindar soluciones a los trabajadores cesanteados.

Despidos ilegales y una justicia cómplice

Desde un primer momento los trabajadores denunciaron que estos despidos han tenido lugar aún con el DNU presidencial de prohibición de despidos.

Sin embargo el viernes 7 el juez en lo laboral Enrique Fazzini rechazó in limine la medida cautelar interpuesta por los trabajadores en defensa de los compañeros despedidos, por considerar que no hay relación laboral entre los fleteros y la empresa, puesto que estos no se encuentran en una situación de dependencia (Radio Kermes, 7/8). Una muestra más de los límites del DNU dictado por Alberto Fernández: los trabajadores despedidos de Ocasa, al igual que cientos de miles en todo el país, son victimas de la tercerización y la precarización laboral, que los priva de sus derechos y garantías como trabajadores. Se ponen de relieve, también, los lazos entre la justicia burguesa y los capitalistas.

Retomar las medidas de fuerza

Si bien el sindicato en un primer momento llamó a la movilización, con un paro de dos días y declarando un estado de asamblea permanente, finalmente acabó por dejar de lado cualquier medida de fuerza, con el argumento de que tomaban esta decisión para que «se pudieran entregar mercaderías consideradas esenciales” (Plan B; 21/7). Ha terminado por adoptar la la vía judicial como único camino para lograr las reincorporaciones, dejando desprotegidos a los trabajadores, a merced de una justicia que legitima el fraude laboral de la tercerización.

Se hace necesario retomar las medidas de fuerza para conquistar la reincorporación de los trabajadores cesanteados. Desde el Partido Obrero nos ponemos a disposición para fortalecer el reclamo. Vamos por el reconocimiento laboral, sindical y de todos los derechos que le corresponden a los trabajadores.

En esta nota